
Velloncito de mi carne
que en mis entrañas tejí,
velloncito tembloroso,
¡duérmete apegado a mí!
La perdiz duerme en el trigo
escuchándola latir.
No te turbes por aliento,
¡duérmete apegado a mí!
Yo que todo lo he perdido
ahora tiemblo hasta al dormir.
No resbales de mi pecho,
¡duérmete apegado a mí!
“Apegado a mí” (Gabriela Mistral)
................................................**......................................................
No sé si todos lleven a cabo la idea de los famosos “domingos familiares”, o bien, hay veces donde esta tan impuesto que se termina creyendo que cada domingo tiene que estar la “familia” reunida (a lo más family portrait ), para hablar temas, familiares y/o temas dependiente del ánimo o la actualidad.
No sé como sea el caso de cada uno que lee este posteo, pero posteriormente también tendré un rol formador y es necesario a veces sugerir o exponer ciertos temas que nos conciernen a todos (tarde o temprano).
Sin desviarme. Cuando se exponen estos temas mas de alguno se siente identificado (generalmente los adolescentes), cuando existen estas costumbres para ellos suele ser bastante poco grato. Por la razón que sea, me gustaría ser específica y explicar más allá la base de todo ello.
Desde pequeños, el rol de padres es quizás el mas cuestionado por los hijos, ¿Qué persona puede decir que hace a alguien un buen padre o madre?. ¿qué padre o madre puede decir, siempre ha realizado un buen rol? O ¿Qué hijo puede decir, tengo un excelente padre o madre?.
Sé que no existe ningún manual dirigido para ser EL BIG DADDY o THE BEST MOM´, no hay formula mágica para realizar ello, eso siempre se sabe.
(sale siempre como una excusa disfrazada cuando ciertos padres no reconocen errores).
Cuando uno es mayor y comienza a valorar o a rechazar conductas que los padres tuvieron y/o tienen con los hijos, inconscientemente o quizás consciente se comienza a crear o a llenar el perfil “correcto” de la paternidad.
No soy madre aún, no puedo mostrar esa perspectiva, sin embargo en un artículo que leí, puedo citar la otra perspectiva.
“Los padres tenemos que aceptar lo ingrato que en ocasiones puede resultar ejercer nuestro rol. Nuestros hijos no siempre valorarán los criterios que tenemos para tomar ciertas decisiones que los afectan directamente, siendo esperable que así sea”[1]
En algún momento, como hijos y me incluyo, valoramos como ellos ejecutan para bien o para mal una acción y lo valoramos según sus propios patrones de crianza, es lógico que una crianza autoritario se crea que la mejor manera de lograr las cosas es siendo inflexible, tomando los valores como leyes sin cabida a la opinión y dependientes siempre de la perspectiva de esos padres, pues ellos “si” saben lo que esta bien o no.
Lo mismo ocurre en una crianza “libre”, donde es un ambiente mas flexible, dejando que los hijos sean quienes realicen sus propias decisiones y lo padres son los amigos, donde los limites son transgredidos bajo ese inconsciente rol.
Como nos crían, es como veremos el futuro rol que ejerceremos...
Queramos o no es así, ellos guían que es bueno o malo, una cosa es que se lleve a cabo una acción no aceptada por ellos, pero en el fondo ellos son los que “ponen los límites de lo debido y no debido”.
Continuando con lo mencionado en aquel articulo, los padres valorarán lo que realizan los hijos, se lo harán saber?, no me refiero a recompensar lo bueno y a castigar lo malo, porque ello es otro asunto, pero cuando uno ya no es niño, los padres se encargan de decir “me gusta que pienses así”, “ estoy orgulloso que hayas realizado ello”, etc.
Cuando trabajé con los niños pequeños (año y medio y 3 años), me di cuenta que muchos padres son manipulados, por actitudes de los niños y por ende cada vez hay mas niños con menos tolerancia a la frustración, niños desafiantes, niños dependientes del padre o madre, no quiero decir que sea la culpa de ellos, sino que a veces “amarlos” no significa dar en el gusto en todo, o dejar que el niño realice todo a su antojo, “amarlos” significa también, delimitar mediante las pautas sociales lo que esta o no permitido, decirle No a un niño cuando quiera algo, como un juguete que el valor no esta al alcance de los padres, cuando la ropa que compran no es del mismo gusto, o cuando los lugares que visitan no sean del agrado de ellos, mas aun, no cuando no quieran ir al colegio.
Poner ciertos límites y marcar el ROL de la paternidad en una buena perspectiva, no autoritaria, pero tampoco onda hippie. También hacen que los hijos valoren (a largo plazo) que no por “maldad”, sino porque ellos siempre querrán que los hijos sean mejores personas, a su manera o no, quien sabe, cuando pequeño nos dicen que esta bien y mal que cuando adultos eso se distorsione o se mantenga, es otro asunto, creo que ya no depende de ellos, ni tampoco se puede culpar.
1.- Rodrigo Robert Z., artículo: ¿paternidad o amistad?, revista Genoveva 2006
...................................................**........................................................
Puedo contener el cielo entre mis manos
Lo que me digas, lo que me pidas,
Lo busco hasta encontrarlo,
si me lo pides el mundo te lo cambio
Y te daré mi mano al verte tropezar
y la soltaré al ver pasos firmes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario